IO…MAGARI
Descripción
Si hay algo que no podemos controlar es el paso del tiempo. Durante un instante del mismo, aunque siga fluyendo inexorable, la fotografía habrá conseguido congelar un lugar, unas personas, un recuerdo; habrá hecho que habiten para siempre, aun cuando el mundo continúe sin ellos. El ser humano se define por su carácter efímero pero es quizás el único ser viviente que quiere dejar la impronta de lo vivido.
Sin embargo, ninguna de sus creaciones resiste el devenir temporal; es como si la propia Naturaleza intentase recuperar lo que poco a poco le fue arrebatado. «Paisaje de la Inexistencia» es una mirada no exenta de nostalgia hacia lo que fuimos, un paseo etéreo hacia lo que quedará de nuestra existencia.
Serie finalista del XVI Premio Luis Ksado de creación fotográfica.
IO…MAGARI
Descripción
Vivimos una existencia bombardeada constantemente por imágenes y nos hacemos cada vez más diminutos en un mundo excesivamente grande. La cobardía -o quizás el miedo- nos impiden averiguar quiénes somos en realidad y, especialmente, mostrarlo al mundo. Es por ello que en los autorretratos, oculto mi rostro con un espejo. De esta forma he podido reforzar la idea de que nuestra esencia, de alguna manera, es una gran desconocida para aquellos que nos rodean. Los reflejos del espejo simbolizan aquello que decidimos mostrar a los demás. En un guiño de complicidad, hago copartícipe al espectador de una parte de la escena que, de otro modo, permanecería oculta a sus ojos.
Todo lo que fotografiamos muere para poder vivir para siempre. Pero, ¿qué ocurriría si perdiésemos el soporte de esa fotografía? La historia que inmortaliza ya no sería eterna. Sería el ocaso, el final, un proyecto inacabado, un silencio casi sepulcral ante la pregunta de qué ha quedado y tal vez, la aceptación no exenta de angustia de que todo es ahora nada. A partir de esta incógnita, se suscita en mí la inquietud de convertir la última instantánea de este proyecto en una obra única, en una fotolitografía.
El último autorretrato, aun con los mismos elementos que los anteriores – espejo, vestido y modelo sin rostro-, cambia el enfoque narrativo. El espejo se convierte en refugio de la modelo – fotógrafa que, además, ahora parece tomar distancia del espectador. Esta instantánea quiere convertirse en un interrogante y, más que un punto final adquiere carácter de punto de partida para una nueva historia. Por lo tanto, la última fotografía juega un papel fundamental en este proyecto. Por un lado, a través de su manipulación ésta queda convertida en una creación tan única como cada uno de nosotros. Por otro lado, si se perdiese, “IO…MAGARI” tendría un final diferente y nos quedaríamos sin la chispa que, rompiendo con la trama anterior, encendiese la llama de una nueva historia.
Descripción
Vivimos una existencia bombardeada constantemente por imágenes y nos hacemos cada vez más diminutos en un mundo excesivamente grande. La cobardía -o quizás el miedo- nos impiden averiguar quiénes somos en realidad y, especialmente, mostrarlo al mundo. Es por ello que en los autorretratos, oculto mi rostro con un espejo. De esta forma he podido reforzar la idea de que nuestra esencia, de alguna manera, es una gran desconocida para aquellos que nos rodean. Los reflejos del espejo simbolizan aquello que decidimos mostrar a los demás. En un guiño de complicidad, hago copartícipe al espectador de una parte de la escena que, de otro modo, permanecería oculta a sus ojos.
Todo lo que fotografiamos muere para poder vivir para siempre. Pero, ¿qué ocurriría si perdiésemos el soporte de esa fotografía? La historia que inmortaliza ya no sería eterna. Sería el ocaso, el final, un proyecto inacabado, un silencio casi sepulcral ante la pregunta de qué ha quedado y tal vez, la aceptación no exenta de angustia de que todo es ahora nada. A partir de esta incógnita, se suscita en mí la inquietud de convertir la última instantánea de este proyecto en una obra única, en una fotolitografía.
El último autorretrato, aun con los mismos elementos que los anteriores – espejo, vestido y modelo sin rostro-, cambia el enfoque narrativo. El espejo se convierte en refugio de la modelo – fotógrafa que, además, ahora parece tomar distancia del espectador. Esta instantánea quiere convertirse en un interrogante y, más que un punto final adquiere carácter de punto de partida para una nueva historia. Por lo tanto, la última fotografía juega un papel fundamental en este proyecto. Por un lado, a través de su manipulación ésta queda convertida en una creación tan única como cada uno de nosotros. Por otro lado, si se perdiese, “IO…MAGARI” tendría un final diferente y nos quedaríamos sin la chispa que, rompiendo con la trama anterior, encendiese la llama de una nueva historia.